homicidios latinoamerica

Uno de cada tres homicidios en el mundo ocurre en Latinoamérica.

El Mapeo de Programas de Prevención de Homicidios en América Latina y El Caribe es un estudio hecho por investigadores del Laboratorio de Análisis de la Violencia (LAV) de la Universidad de Río de Janeiro. En conjunto con Open Society Foundations, evaluaron por qué aumentó la violencia en naciones de América Latina y el Caribe entre 2000 y 2012.

La tasa en ese momento pasó de 15,2 a 21,5 homicidios por cada 100 mil habitantes.

Impunidad y facilidad al matar, quizá.

Actualmente, en América del Sur, Central y El Caribe matan a 4 personas cada 15 minutos.

A la pregunta «¿por qué la gente se mata en esta región?» le sigue más confusión que certeza. ¿Cómo un acto que dura un segundo desmonta la cultura de la violencia?

El sitio nytimes.com, asevera que «se mata porque se puede: por control territorial, por tráfico de drogas, por disputas políticas, por riña». El texto resalta un estudio sobre homicidios —desarrollado por las Naciones Unidas— que «clasifica en tres los tipos de asesinato: delictivo, interpersonal y sociopolítico. América Latina ocupa el primer lugar en los tres».

Pero gracias a programas de prevención de homicidios puede «salir el sol».

Tras estudiar 93 casos en 10 países distintos, se aproximaron a iniciativas que han arrojado resultados positivos.

—Cuatro corresponden a México, 18 a El Salvador, Guatemala y Honduras, y 20 a otros países centroamericanos. En América del Sur, la mayor concentración de programas se observó en Brasil (14) y en Colombia (10) y el Cono Sur (Argentina, Chile, Paraguay y Uruguay, con 12 casos)— reseñó vía web el diario El Espectador.

El primer ejemplo corresponde a Brasil. Reporta el texto citado que la ciudad brasileña de Diadema era la más violenta de la nación: 102 asesinatos por cada 100 mil habitantes. En 2002, se propuso la «ley de cierre de bares, la cual fue inspirada en la ‘ley zanahoria’, de Bogotá».

Dos años luego, los crímenes descendieron: 34,4.

Ejemplos así quiebran la realidad sangrienta de naciones como Venezuela, donde la compañía de ron Santa Teresa tiene un programa de reinserción social. Se trata del Proyecto Alcatraz, que funciona desde 2003.
De la iniciativa, se han beneficiado 163 jóvenes. «Con una inversión de US$300.000 al año, el programa, pretende reducir homicidios reclutando bandas delictivas completas en las localidades más violentas del municipio de Revenga, estado de Aragua, Venezuela».

El resultado: de 114 homicidios por cada 100 mil habitantes se redujo a 12.

El Salvador es caso aparte porque allí las pandillas mantenían aterrorizado a los habitantes. Pero hay iniciativas que se esfuerzan por aniquilarlas. Una de esas, reseña el estudio, es el Proceso de Pacificación, promovida por el Estado en conjunto con la sociedad.

Una estrategia integral y otra contra el feminicidio es la esperanza en Colombia. «La Estrategia Nacional contra el Homicidio surgió en 2010 como parte de la Estrategia de la Policía Nacional para la Consolidación de la Seguridad Ciudadana y más que un modelo concreto de intervención, la Estrategia Nacional contra el Homicidio representa una ‘caja de herramientas’ destinada mejorar la eficacia de la policía en el control de los homicidios».

El abanico de ejemplos lo cierra Honduras, nación centroamericana donde se promueve el programa ‘Paz y Justicia’, «en el que la sociedad civil contrata investigadores para resolver los homicidios sucedidos en comunidades de alta incidencia (…) Hace especial énfasis en la atención a los familiares de las víctimas a lo largo de todo el proceso penal».

 

  • Isabel Cristina Morán

    Periodista de En Conflictos. Diez años de experiencia en periodismo. Narradora. Magíster en Literatura Venezolana. Docente de Periodismo y Literatura.

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